
Si se realiza el trabajo de ir caminando por la ciudad y solo dejarse llevar por la simbología que ella nos entrega deberíamos tener a lo menos un viaje excepcional, descubrir cuales son las características de nuestro caminar y hacia donde nos llevan nuestras propias inquietudes, porque al existir una infinidad de opciones, de seguro nuestro viaje será condicionado por nosotros mismo…
Extraño, que al tener la opción de vagar, vagamos por las sendas ya establecidas en nuestro subconsciente, esto es por la codificación que existe en la ciudad y por los símbolos establecidos en nuestra memoria.
La memoria nos entrega nostalgia sobre nuestros pasos dados.
Cada vez que hice el ejercicio de ‘vagar’, terminaba vagando por donde mismo, extraño?, quizás solo sea yo, o quizás solo se trate de una cruel jugada de mi propio yo interno que trata de volverme loca, o quizás los pasos dados me entregan una cierta seguridad que ciertamente temo perder.
El segundo ejercicio podría decirse que trata sobre la espontaneidad.
Seremos capaces de entrar en el sistema espontáneo de ir y dejarse ir?
Así como si la ciudad fuese una marea, una gran marea con un montón de corrientes en donde tu solo te dejas llevar y puedes llegar a cualquier parte?
Lo intente, pero no lo logre, no se si será porque ya estoy demasiado estructurada en esto de vagar, es que al vagar no puedo sino descubrir y explorar, en realidad ‘re’ descubro lugares ya existentes, porque al vivir en una ciudad lógicamente nada es virgen, aunque para mi aun existen infinitos destinos dentro de esta ciudad prestada, ciudad que no es mía, pero que decidí hacer mía hace 9 años atrás.
‘y tu siempre pelas el cable con la arquitectura?’ me pregunto alguien, yo respondí ‘si’ sin pensarlo mucho y ahora que ‘vague’, ‘camine’, ‘mire’ y ‘volví a mirar’… me doy cuenta que esta relación es mas bien con la ciudad, es que la ciudad es un camino infinito, con miles de opciones, una va por algo y vuelve con otra cosa, es increíble eso y lo mejor, es que cuando uno tiene un medio establecido dentro de la ciudad… ésta, aunque parezca gigante es tu barrio, al final es una cuestión de escala… porque según dijo platón ‘’Pues bien, hay que distinguir primero lo que siempre es y nunca cambia, de lo que siempre esta cambiando y nunca es’’
Extraño, que al tener la opción de vagar, vagamos por las sendas ya establecidas en nuestro subconsciente, esto es por la codificación que existe en la ciudad y por los símbolos establecidos en nuestra memoria.
La memoria nos entrega nostalgia sobre nuestros pasos dados.
Cada vez que hice el ejercicio de ‘vagar’, terminaba vagando por donde mismo, extraño?, quizás solo sea yo, o quizás solo se trate de una cruel jugada de mi propio yo interno que trata de volverme loca, o quizás los pasos dados me entregan una cierta seguridad que ciertamente temo perder.
El segundo ejercicio podría decirse que trata sobre la espontaneidad.
Seremos capaces de entrar en el sistema espontáneo de ir y dejarse ir?
Así como si la ciudad fuese una marea, una gran marea con un montón de corrientes en donde tu solo te dejas llevar y puedes llegar a cualquier parte?
Lo intente, pero no lo logre, no se si será porque ya estoy demasiado estructurada en esto de vagar, es que al vagar no puedo sino descubrir y explorar, en realidad ‘re’ descubro lugares ya existentes, porque al vivir en una ciudad lógicamente nada es virgen, aunque para mi aun existen infinitos destinos dentro de esta ciudad prestada, ciudad que no es mía, pero que decidí hacer mía hace 9 años atrás.
‘y tu siempre pelas el cable con la arquitectura?’ me pregunto alguien, yo respondí ‘si’ sin pensarlo mucho y ahora que ‘vague’, ‘camine’, ‘mire’ y ‘volví a mirar’… me doy cuenta que esta relación es mas bien con la ciudad, es que la ciudad es un camino infinito, con miles de opciones, una va por algo y vuelve con otra cosa, es increíble eso y lo mejor, es que cuando uno tiene un medio establecido dentro de la ciudad… ésta, aunque parezca gigante es tu barrio, al final es una cuestión de escala… porque según dijo platón ‘’Pues bien, hay que distinguir primero lo que siempre es y nunca cambia, de lo que siempre esta cambiando y nunca es’’


