miércoles, 30 de mayo de 2007

Demolición e Instalaciones de Faena como Imagen Transitoria



La ciudad contemporánea ante sus ambiciones metropolitanas y su crecimiento, fruto del anómalo cruce entre lo caótico y lo planificado, ha impuesto una mecánica y unas vivencias que determinan una nueva dimensión para la noción y construcción visual del Paisaje Urbano.

Ante esto, se puede establecer un Paisaje Urbano más bien Operativo que de cierta forma da cabida una relectura de la ciudad en transformación paulatina, que permite entender la Imagen de la Ciudad en constante movimiento, siendo así una sucesión en el tiempo de distintas arquitecturas que darán forma a la imagen representativa de un lugar.

Si a lo anterior sumamos la condicionante de continuidad urbana referida al incesante cambio morfológico, cultural y de movilidad, ya sean flujos físicos o relaciones programáticas que la ciudad incorpora o asume cotidianamente, reestructurándose en su organización o configuración.

La vida urbana tiene continuidad, a la que se opone su arquitectura, que es discontinua, celebratoria de acontecimientos aislados, fijos e inmutables. Para esta celebración, una obra en construcción es protegida no sólo para seguridad de los transeúntes, también como obra que promete conmover ante su descubrimiento. El ocultamiento.

Es por esto, que durante el proceso productivo de la obra ésta guarda su secreto, se oculta con vallas y lienzos - generalmente de lastimosa apariencia- aguardando por el milagro de la creación humana.El resultado de este ocultamiento es la pérdida de la naturalización de uno de los acontecimientos más relevantes de la ciudad actual, que es su continuo proceso de demolición y construcción, pero además constituye la clausura de un fragmento de ciudad que bloquea y restringe el fluir de los transeúntes, obstaculiza el tránsito, impide la circulación monetaria del comercio, obliga desvíos desorientadores e impide que la obra misma forme parte del espectáculo urbano: se ruega comprensión y paciencia, "hombres trabajando", "disculpen las molestias", y con estos expedientes resuelven, más que la incomodidad de los habitantes, la apropiación del espacio urbano, con la promesa de un mejor servicio.

Es sabido que antes de construir dentro de tejidos históricos de la ciudad hay que demoler. No sucede lo mismo en las periferias urbanas donde se construye sobre terrenos vírgenes.

En realidad, todo lo que se manifiesta tras las vallas es arquitectura, desde su inicio hasta el término de su creación, de esta forma se puede establecer que de igual forma la Instalación de Faena es participante activo de la arquitectura. La construcción se oculta tras económicas vallas recicladas indiferentes al paisaje provocando la Clausura Urbana, en donde al existir un fragmento de la ciudad oculto esta no se lee como una Ciudad Fluida. Este Acontecimiento Transitorio provocado por la Instalación de Faena, afecta directamente a la fachada de la calle que se tenia como percepción original, este hecho, interrumpe los recorridos peatonales establecidos como pistas de movimiento dentro de la ciudad, provocando la discontinuidad del espacio urbano, lo que contribuye a la fragmentación del lugar. Este fragmento o quiebre que se produce apoya su existencia en la clausura de la obra y oculta un trozo del barrio, provocando una falta de identidad temporal, desarraigo y obsolescencia paulatina del fragmento clausurado.

Si hacemos la analogía con un rompecabezas, en donde el rompecabezas en su totalidad representa un barrio determinado y al faltarnos una de sus piezas no leemos la totalidad de la imagen que se nos desea representar; dentro del tema de estudio esta “pieza que nos falta” estaría dada por la clausura de la Instalación de Faena.

Basándome en textos de Paul Virilio debo establecer que para esta investigación y futuro proyecto de titulo lo que realmente importa en la arquitectura es el Cómo se hace, entendiéndolo como un Proceso en continuo dialogo con la ciudad, así, el resultado final es la Pasión de la arquitectura que también es el rastro de la Acción. La Acción como tal es efímera, sólo deja rastros: Pasiones.

Al ver los documentales de Godon Matta-Clark, uno se da cuenta que la verdadera intervención es realmente la acción y no lo que queda después: cortar, acarrear escombros y desmontar, todo al mismo tiempo que se modifica el espacio: ésa es la verdadera intervención.
Como la arquitectura se contiene en el proceso de construcción, después sólo queda la pasión; entendida como arquitectura, lo que sucede mientras se crea es la real intervención, la alteración del uso y del tiempo.
fotografia: PaoBno, Trabajo sobre Instalaciones de Faenas, 2004.

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