''La arquitectura debe ser lo mas leve posible, una ingravidez aparente. Debe estar en constante movimiento, mutación y adaptación. A su vez, debe ser un vector de información, reflejo del complejo mundo actual'' [1]
El montaje arquitectónico no es sinónimo de collage de referencias. Como en el montaje cinematográfico, el contenido se obtiene por continuidad: el significado global es de rango superior a la suma de las partes que se han unido. Como el espacio fílmico, la arquitectura se monta en la cabeza del espectador-usuario a partir de estímulos diversos: un detalle en primer plano, el volumen en plano medio, un zoom sobre un aspecto secundario, etc. Por ello, el espacio es siempre virtual.[2]
La arquitectura de inmanencia esta a merced de los acontecimientos, no tiene dentro ni fuera, es disuelta. Aquello que esta antes del discurso.
Gilles Deleuze describe cómo se presentan los acontecimientos y que los caracteriza: “El modo del acontecimiento es lo problemático, no debe decirse que hay acontecimientos problemáticos, sino que los acontecimientos conciernen exclusivamente a los problemas y definen sus condiciones”
El proyecto que se inicia a partir de un acontecimiento se origina en torno a singularidades, estas son tanto espaciales como temporales.
En cuanto a la singular relación del acontecimiento con el espacio, es decir, con nuestro entorno y sus circunstancias, ello permite ofrecer una visión del proyecto como continuo, extendido en una realidad que apenas diferencia temporalidades, que valora homogéneamente la arquitectura existente casi como si se tratara de una textura del paisaje. ‘Sin Huellas’, las arquitecturas no permanentes, vinculadas a un corto espacio de tiempo tras el cual desaparecen, crean una permanente movilidad y deslocalización espacial, incorporan el tiempo como parámetro directamente manipulable. Se manifiestan como un acontecimiento, una proposición que no permanece y que no modifica tras de sí el lugar donde se asienta; no deja huellas. Se pierde así la vinculación directa y unidireccional con los lugares, no obedecen a las leyes del lugar, no están definidas o identificadas, sino que se apropian de él, lo manipulan y utilizan el espacio transversal e ingeniosamente.
De esta forma crea el ‘Segmento Temporal’ que surge como una ruptura del espacio, inestabilidades, concentraciones en puntos de intensidad máxima en esa sucesión constante que es el tiempo, instanteanización del tiempo como celebración del tiempo discontinuo.
[2] “Injerto de hiperminimos”, revista Quaderns número 219, 1999.
[1] Italo Calvino, “Levedad”.
fotografia: PaoBno, maqueta instalacion 2005.

No hay comentarios:
Publicar un comentario