jueves, 31 de mayo de 2007

Arquitectura en Movimiento


Sin duda, la forma en que nos relacionamos con la ciudad es por medio de la vista, esta relación la entablamos solo con retener alguna imagen, de algún momento, en que nuestra mirada, distraída o atenta, paso sobre ella. En general podríamos denominar una Interfaz a la arquitectura de la ciudad que habitamos, mediante la cual se relaciona funcional o simbológicamente con el resto de la ciudad. Es lo que se entiende como la fachada de un edificio, este ‘dispositivo’ es el encargado de solucionar la relación que el proyecto tiene con la ciudad y con el espacio publico.

Este choque programático entre la ciudad existente y la ciudad en construcción que transforma y modifica una realidad que ha sido interrumpida pero que reclama continuidad.


La falta de equipamiento, infraestructura y organización entre la ciudad con sus actividades propias y el nuevo programa entregado por la construcción y la instalación de faena, permite que nos referimos a ella como ocupaciones informales relacionadas a la construcción en el espacio publico, de esta forma la instalación de faena constituye un acontecimiento eventual que transforma el lugar en el que se instala temporalmente, afecta directamente a la fachada de la calle que se tenia como percepción original, pero, como primer indicio de cambio aparece la Demolición, que produce la ruptura de dicho dispositivo y con ello la modificación de la relación epidérmica del habitante con la ciudad, dejando al descubierto una dimensión en tiempo material y técnica del edificio, que hasta ese momento no se conocía, trazos que corresponden al encuentro de losas, muros y escaleras, que acompañan a un collage de colores, texturas y revestimientos que otrora decoraban el interior de cada recinto... El Vestigio.


Si hablamos de Demoliciones hay que hacer la diferencia entre el Desmantelamiento y la acción Demoledora. El desmantelamiento es la primera instancia que se produce, una arquitectura reversible; desmantelar es lo que mas se asemeja a la reversión del proceso constructivo, no es precisamente la destrucción del objeto arquitectónico, sino mas bien la recuperación de la materia prima de la obra: la tectónica. Demoler en cambio, es la acción subversiva que ataca y reduce el objeto arquitectónico a escombros, a fragmentos de materiales que no son posibles de reutilizar.

Dentro de este tema podemos hacer una mirada estética a la demolición quirúrgica que realiza Gordon Matta-Clark, quien realiza arquitectura desde la sustracción, ante todo hay que entender la obra de Matta-Clark como una escultura . Como tal, las formas de sus incisiones y las exploraciones establecen una relación edificio-soporte, la percepción del espectador con la obra y del este con el contexto, están inexorablemente ordenadas en torno a una concepción escultórica. Otra exploración que se manifiesta es de orden espacial, la modificación de las relaciones entre el espacio existente, el vacío inserto y el contexto de la obra, así como el manejo de las condiciones lumínicas del espacio invertido. La dualidad entre los espacios originales y el nuevo espacio creado es una constante, la obra es al mismo tiempo, la construcción del espacio inserto, la modificación del espacio existente y el dialogo constante, su mutua disolución.


La forma en que la arquitectura consigue adaptarse tanto a transformaciones físicas o técnicas, permite una lectura no lineal sino constituida por pulsaciones o fragmentos que dan cabida a la arquitectura móvil, que se adapta al usuario o habitante en ves de obligar a éste a adaptarse a ella y acoger las actividades en relación al movimiento que se provocan en el tiempo dando paso a la condición propia de continuidad urbana sin importan un lugar físico especifico, o sea, pudiendo aplicarse a cualquier zona que sufra de renovación de suelo urbano.

miércoles, 30 de mayo de 2007

Demolición e Instalaciones de Faena como Imagen Transitoria



La ciudad contemporánea ante sus ambiciones metropolitanas y su crecimiento, fruto del anómalo cruce entre lo caótico y lo planificado, ha impuesto una mecánica y unas vivencias que determinan una nueva dimensión para la noción y construcción visual del Paisaje Urbano.

Ante esto, se puede establecer un Paisaje Urbano más bien Operativo que de cierta forma da cabida una relectura de la ciudad en transformación paulatina, que permite entender la Imagen de la Ciudad en constante movimiento, siendo así una sucesión en el tiempo de distintas arquitecturas que darán forma a la imagen representativa de un lugar.

Si a lo anterior sumamos la condicionante de continuidad urbana referida al incesante cambio morfológico, cultural y de movilidad, ya sean flujos físicos o relaciones programáticas que la ciudad incorpora o asume cotidianamente, reestructurándose en su organización o configuración.

La vida urbana tiene continuidad, a la que se opone su arquitectura, que es discontinua, celebratoria de acontecimientos aislados, fijos e inmutables. Para esta celebración, una obra en construcción es protegida no sólo para seguridad de los transeúntes, también como obra que promete conmover ante su descubrimiento. El ocultamiento.

Es por esto, que durante el proceso productivo de la obra ésta guarda su secreto, se oculta con vallas y lienzos - generalmente de lastimosa apariencia- aguardando por el milagro de la creación humana.El resultado de este ocultamiento es la pérdida de la naturalización de uno de los acontecimientos más relevantes de la ciudad actual, que es su continuo proceso de demolición y construcción, pero además constituye la clausura de un fragmento de ciudad que bloquea y restringe el fluir de los transeúntes, obstaculiza el tránsito, impide la circulación monetaria del comercio, obliga desvíos desorientadores e impide que la obra misma forme parte del espectáculo urbano: se ruega comprensión y paciencia, "hombres trabajando", "disculpen las molestias", y con estos expedientes resuelven, más que la incomodidad de los habitantes, la apropiación del espacio urbano, con la promesa de un mejor servicio.

Es sabido que antes de construir dentro de tejidos históricos de la ciudad hay que demoler. No sucede lo mismo en las periferias urbanas donde se construye sobre terrenos vírgenes.

En realidad, todo lo que se manifiesta tras las vallas es arquitectura, desde su inicio hasta el término de su creación, de esta forma se puede establecer que de igual forma la Instalación de Faena es participante activo de la arquitectura. La construcción se oculta tras económicas vallas recicladas indiferentes al paisaje provocando la Clausura Urbana, en donde al existir un fragmento de la ciudad oculto esta no se lee como una Ciudad Fluida. Este Acontecimiento Transitorio provocado por la Instalación de Faena, afecta directamente a la fachada de la calle que se tenia como percepción original, este hecho, interrumpe los recorridos peatonales establecidos como pistas de movimiento dentro de la ciudad, provocando la discontinuidad del espacio urbano, lo que contribuye a la fragmentación del lugar. Este fragmento o quiebre que se produce apoya su existencia en la clausura de la obra y oculta un trozo del barrio, provocando una falta de identidad temporal, desarraigo y obsolescencia paulatina del fragmento clausurado.

Si hacemos la analogía con un rompecabezas, en donde el rompecabezas en su totalidad representa un barrio determinado y al faltarnos una de sus piezas no leemos la totalidad de la imagen que se nos desea representar; dentro del tema de estudio esta “pieza que nos falta” estaría dada por la clausura de la Instalación de Faena.

Basándome en textos de Paul Virilio debo establecer que para esta investigación y futuro proyecto de titulo lo que realmente importa en la arquitectura es el Cómo se hace, entendiéndolo como un Proceso en continuo dialogo con la ciudad, así, el resultado final es la Pasión de la arquitectura que también es el rastro de la Acción. La Acción como tal es efímera, sólo deja rastros: Pasiones.

Al ver los documentales de Godon Matta-Clark, uno se da cuenta que la verdadera intervención es realmente la acción y no lo que queda después: cortar, acarrear escombros y desmontar, todo al mismo tiempo que se modifica el espacio: ésa es la verdadera intervención.
Como la arquitectura se contiene en el proceso de construcción, después sólo queda la pasión; entendida como arquitectura, lo que sucede mientras se crea es la real intervención, la alteración del uso y del tiempo.
fotografia: PaoBno, Trabajo sobre Instalaciones de Faenas, 2004.

lunes, 28 de mayo de 2007

La Transitoriedad de la Ciudad


Dentro de las ciudades se pueden identificar distintos tipos de elementos de configuración urbana, estos elementos son reconocidos por características idóneas y representativas; como la tipología, la altura, o densidad, etc. De este modo la Arquitectura pasa a ser el Símbolo que refleja la Imagen de La Ciudad.

Esta imagen de ciudad identifica un área específica y potencia cualidades representativas.
Este simple hecho se transforma en el carácter de un barrio, identificándolo como uno; individualizándolo.

En el proceso de creación de la ciudad existe el factor de renovación urbana, debido a condiciones propias del crecimiento, se ven afectados fragmentos de la ciudad con el deterioro o abandono, esto afecta principalmente a sectores habitacionales y centros históricos, es así como aparecen zonas en obsolescencia disponibles para generar cambios, muchas veces favorables, pero en el proceso de cambio el barrio sufre una Catarsis en donde los Acontecimientos Transitorios son Protagonistas y modifican la identidad del barrio donde actúan, esta percepción es transitoria en torno a su imagen, se vive diariamente la adaptación del lugar en torno a la manifestación de acontecimientos transitorios.

Los fragmentos que sufren este tipo de cambio, debido a la renovación de suelo urbano en deterioro, van perdiendo la identidad característica original, transformándola y reestructurando la Imaginabilidad del barrio en torno a la transitoriedad de los acontecimientos que se suscitan.

Caminamos por la Ciudad a diario, varias veces pasamos por la misma calle, misma vereda y todo el contexto nos resulta familiar, pero no somos capaces de mirar sino hasta que se nos niega la mirada y por medio de esta negación nos anuncian que se provocará un cambio, algo esta creciendo, arraigándose, de pronto nos invade la sensación de pérdida, añoranza de lo que tuvimos y ya no tendremos.

Podemos establecer que al existir la renovación del suelo urbano a modo de inversión inmobiliaria se interviene directamente el tejido tradicional de la comuna, estos cambios morfológicos provocan una respuesta inmediata del lugar, adaptándose los flujos, el contexto y el volumen del lugar, esta respuesta se hace tangible en el acondicionamiento y reestructuración del espacio público, que afecta directamente al habitante cotidiano del lugar. Vemos como afecta a los circuitos y desplazamientos peatonales, los soportes habituales y el entorno, muchas veces desaparecen de forma transitoria hitos representativos de la Ciudad o peor aun, desaparecen para siempre, siendo reemplazados por nuevas edificaciones que a la larga terminan por homósis haciéndose parte del lugar.

Así mismo, la identidad del lugar comienza a mutar paulatinamente, muchas veces es favorable pero no se puede negar que el proceso de mutación afecta la calidad de vida y las condiciones del entorno, muchas veces provoca desarraigo o falta de identidad y pasa a ser un ente ajeno al lugar, quedando trastocada la condición de continuidad propia de la ciudad y así mismo, la Imagen Urbana.



fotografia: PAoBno, Trabajo sobre Instalaciones de Faena 2004.